Me avergüenzo de la mayoría de
mis paisanos andaluces, pero la verdad, ellos, no tienen la culpa.
Una vez pasadas las recientes
elecciones autonómicas y municipales, éstas, gracias a la voluntad de un buen
número de andaluces, ha colocado en el Parlamento y en la mayoría de
Ayuntamientos de Andalucía a los Podemos [enhorabuena, ya sois la casta] y
sobre todo, a los catalanes de Ciudadanos. Me desagrada profundamente el hecho
real que en Andalucía gobiernen los partidos que, aunque pretendan mimetizarse
en el tono andaluz, solo obedecen a las directrices emanadas del centro-norte
de España [PSOE-A, el PP-A, IU-CA…], para desgracia nuestra.
Las vergonzosas y humillantes televisiones
de Andalucía [CanalSur 1 y 2, otras locales de dependencia municipal y alguna
privada], han conseguido hacer de los andaluces unos seres alienados…